Historia ASP

Hacemos la música por amor

Educamos a los niños para que sean nobles a través de la música.

En 1978, el Perú recibió la visita de uno de los más grandes maestros de música, el japonés Shinichi Suzuki, quien dio un concierto con niños de Japón y demostró la revolución que su filosofía estaba logrando en el aprendizaje de instrumentos musicales.

El avance de la pedagogía musical que este moderno método estaba logrando en el mundo motivó a maestras como Caroline Fraser y Roberta Centurión a capacitarse e iniciar la difusión del pensamiento Suzuki en el Perú. El primer curso de Filosofía Suzuki y Libro 1 de Violín fue dictado por Marilyn O’Boyle, dirigido a los profesores de la Orquesta Sinfónica entre los que se encontraban: Annika Petrozzi, César Benavides, Benito Palomino y Sara Benítez.

El primer programa Suzuki se llevó a cabo en 1981, en el Colegio Roosevelt, con Caroline Fraser como directora de Violín. Posteriormente, junto a Roberta Centurión, aplicaron la metodología Suzuki al Piano. Gracias al éxito del Método se dio vida al primer Festival en 1982, con Marilyn O’Boyle, en Trujillo. Fue un éxito total. 

En 1984 se llevó a cabo el primer festival de Piano y posteriormente se añadieron más Programas, con nuevos instrumentos. César Benavides dirigió el Programa Suzuki de Guitarra, y luego se agregó el Programa Suzuki de Flauta dulce para extender los beneficios de la música a cada vez más familias.

“La emoción de los niños al ver aplaudir a sus padres, vale todo el esfuerzo. Es muy emotivo para los maestros.”

La Asociación Suzuki del Perú estaba convencida del importante papel que cumplía, generando amor al arte musical en una etapa difícil para el Perú como la década de los 80’s, en la que se batalló contra viento y marea para conseguir el aprendizaje de los niños y la difusión del Método Suzuki.

Desde 1999 los Festivales congregan delegaciones de participantes y profesores de entrenamiento de otros países sudamericanos. Actualmente, gracias al crecimiento exponencial de la ASP y a los auspiciadores, se brinda becas a los alumnos de más bajos recursos.

Muchos de los alumnos que participaron del primer Festival ahora son maestros Suzuki o han ingresado a los mejores conservatorios extranjeros.

“La participación de la ASP es fundamental ya que sirve de apoyo para fortalecer los lazos filiales, generamos momentos de calidez entre padres e hijos.”

Enviar a un amigo